nacido bajo un día de frío calor luego de ver cuestión de peso con la yegua echá, este tumblr me cautiva de menor a mayor; de más de segundo a menos de una hora, de la z a la a.
Todos los días
Si bien fueron
Mucho tiempo creí que perdí
Básicamente consiste en dos cosas:
El apego material por las cosas produce infelicidad, sí, es un principio del pensamiento oriental. Pero el apego hacia las personas también lo produce.
Anoche en dlkjkj
El secundero no me dejaba dormir y despierta pensé
aunque no tenga ningún hobby
es el pasatiempo el secreto si la infelicidad la produce el apego
ALGUN DIA ENTENDERÁN
Ultimamente pienso que aparecí en el lugar equivocado, con las condiciones adversas y en el peor momento. Claro, como los héroes si vio Star Wars. Sólo que meses y meses después supe que así es como nacen según la ficción.
Pero como todo está en la mente y nada es real, entonces todo está permitido, me da lo mismo.
Entre éstos sesos, el sabroso azul bien puesto en la sirena que palpitaba mostrando la cola y las mechas, me ordenaban en conjunto que la próxima vez que prestara atención al cemento en la ventana, disfrutara del prisma que me ofrecía mientras se descomponía en forma sensorial-caleidoscópica.
Suponiendo que he contado todas las veces en que me he preguntado: “¿hay pan o no?” o “¿habré dejado el calefont encendido?”, o “¿por qué no lo abracé?” supondría bastantes.
Y sin mayor pretención, diría que el número ha reducido en forma considerable sin atroz esfuerzo, porque teniendo como motivación principal el miedo que genera el formar en un futuro parte del grupo de personas que se repiten las interrogantes del principio en todas sus variables y con cualquiera que sea el ejemplo en cuestión, pienso que es más que suficiente.
¿Cómo puede ser que me gusten tanto?. Qué feliz soy.
Escuchar esta banda revisando fotografías es, al menos para mí, un ejercicio de alto impacto. Más aun cuando son fotos tuyas.

por qué me animas
para hacer lo contrario
y desordenarme
y lo peor de todo
es que nunca llamas
cuando dices que lo harás
pero te quiero igual
Lo que tenemos en común con Cristián son nuestros nombres con C.
Lo que tenemos en común con Luc es que somos zurdos.
Antonio Larrea mientras nos enseñaba su histórico trabajo desde las décadas más remotas.